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Generar y crear espacios para el bienestar de las personas, conectar espacios y personas, transformar tu mundo interior y exterior. El recurso más importante es el capital humano.
Empresas que contribuyen a mejorar, innovar y posicionarse.
Cultura empresarial más consciente y más humana.
Si cuidamos de las personas, su entorno y lugar de trabajo, conseguiremos tener sociedades con valores, ética con conciencia y más humanas.
El proyecto nace como necesidad y por experiencia en primera persona de poder volver a conectar con nosotros mismos, para volver a ser los que éramos. De no perdernos por el camino.
Uno de los lugares donde reforzar y empezar este fantástico camino y este trabajo personal es en las escuelas, institutos y empresas.
Espacios de Silencio; es una necesidad vital crear estos espacios, donde está demostrado que el silencio, detenerse, parar....mejora y beneficia muchos aspectos tanto personales como colectivos.
Mejora la concentración, mejora la convivencia, mejora el estrés, etc.
Son espacios para parar, para crecer, para evolucionar, ser esencia, ordenar y buscar el talento de cada uno, es decir la búsqueda de uno mismo.
El silencio en las aulas es un tema que muchas escuelas, institutos, están explorando estas nuevas vías para mejorar el rendimiento académico de los alumnos y de su bienestar en general.
En Estados Unidos y Francia ya hace décadas que se aplican.
Tenemos tanto ruido externo y atención fuera de nosotros, que falta centrarnos en nosotros mismos. Estos espacios han pasado a ser imprescindibles para la salud y el buen rendimiento de los alumnos dentro y fuera de las aulas.
Diversos centros educativos están incorporando técnicas de yoga, relajación y meditación para; Ser y Estar presentes. Incorporar el Mindfulness para; conseguir conciencia, atención plena.
Atención al cuerpo, respiración, sensaciones y claridad mental.
Las empresas conscientes y comprometidas están incorporando estos espacios, para fomentar la atención, silencio, conexión y sobre todo para cuidar y mejorar el bienestar del trabajador y aportando valor, innovando, creciendo como entidad que busca generar mejoras en la red empresarial y sobre todo como sociedad.
Está demostrado que mejora el rendimiento, productividad.
Espacios para detenerse, concentrarse, buscar la pausa, presencia ayudan y benefician a la persona individual y como comunidad.
Mejoran las habilidades cognitivas, como el cálculo, la memoria, la atención y la capacidad de abstracción. Además estas técnicas ayudan a la convivencia en las aulas y empresa.
Disminuyen el nivel de estrés y ansiedad.
Mejoran las relaciones entre personas, se trabaja la empatía y la autocompasión.
Aumenta la autoestima.
Regula las emociones, conociéndolas y no reprimiéndolas.
Control de los pensamientos y por tanto, habilidades cognitivas.
La capacidad de estar atentos se amplía, concentración, la mente está más enfocada con lo que deben hacer.
Mejora y tiene efectos beneficiosos para la salud y para el resto de facetas de la vida.
¿Cuándo es el mejor momento en una Escuela?
Dentro del calendario escolar; en el caso que se quisiera usar en horas fijas, los mejores momentos, pueden ser después del patio o después de comer.
Los alumnos después de correr, sudar, reír, jugar e incluso en algunos momentos pueden tener conflictos, es un buen momento para tomar conciencia.
Espacios de libre uso;
La idea de estos espacios también es para usarlos cuando uno necesita detenerse, pensar y relajarse.
¿Cómo lo hacemos?
Construyendo un lugar de paz interior. Tener conciencia de la postura, respiración, relajación, atención plena, presencia y dejar fluir.
Los humanos nos hemos alejado de nosotros mismos, nos hemos desconectado de todo el resto del mundo y del sentido de la vida y nos hemos perdido como individuos.
Venimos a compartir con otros seres y somos parte de un todo.
Está demostrado que la meditación, mindfulness, atención plena, beneficia a la persona, cuerpo, mente y espíritu.
Ayuda a vivir el presente, a tomar conciencia, sin juzgar, sólo viviendo la experiencia que nos ha traído aquí y ahora para vivir y fluir.
Nos da herramientas para gestionar emociones y otros aspectos de la vida.
Nos ayuda a enfocar en las cosas positivas.
Nos ayuda a tener unos valores constructivos individuales y sociales.
Trabaja la inteligencia emocional y ayuda al bienestar general.
Ayuda a desaprender creencias limitadoras que hemos podido adquirir y si lo trabajamos desde pequeños, nos fortaleceremos y empoderaremos con los seres que ya somos sólo en esencia.
Ayuda a la búsqueda de nuestra esencia.
Recordemos que todos tenemos unos talentos y dones y estos debemos trabajarlos para poderlos dar a la vida, a los otros y así encontrar nuestro propósito/sentido de vida.